Hombres y mujeres que se toman la vida sin tanto protocolo
Uno a veces leyendo se encuentra con personas admirables, hombres y mujeres que se toman la vida sin tanto protocolo, quitándole hierro a la absurda rigidez de burócratas y membrillos.Este tipo, un campeón donde los haya trabajaba en un museo en una provincia argentina llamada Mendoza en el servicio nocturno como vigilante de seguridad civil.
Se ve que el trabajo no es el más divertido del mundo, así que el tipo se aburre y ni corto ni perezoso llama a dos “amigas” a las que hace entrar en el museo.
Nunca imaginé que se pudiese organizar un trío temático, pero este tipo y sus amigas lo bordaron.
Utilizando los trajes históricos de las fuerzas de seguridad del estado allí expuestos empiezan una juerga sexual, un despiporre histórico-festivo de agárrate y no te menees.
Sexo y risas en un templo de silencio y alcanfor, no se, creo que prefiero la versión del guarda, pero como no está en mi mano sino en un manojo de pitopáusicos pues me lo despidieron.
En vez de dedicarle un espacio al menda, van y lo echan, que total carencia de oportunidad histórica, en fin.
Lo mejor del tema, es que el tipo tuvo los santos… de fotografiarlo todo meticulosamente y después, a la mañana siguiente descargarlo en el ordenador del museo, lo dicho, el tipo es un campeón.
Así que esto lo ve un policía del turno de mañana que seguramente presa de envidia, de tiña denuncia los hechos.
El infractor es obviamente apartado del servicio y del museo, pero lo que nunca podrán olvidar es la sonrisa del tipo en la cámara mientras él y sus amigas juegan a los médicos con los trajes sacrosantos de personas sin gracia, sin humor, sin vida sexual.
Y yo desde aquí al otro lado del mar océna…
quiero celebrar que de vez en cuando exista un tipo así, que de estos también hacen falta y más de los que nos pensamos.
fuente/blogs.elcorreodigital.com/