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¿Eres fiel o leal, cuáles son las diferencias?

Alejandro Dumas : Yo no soy fiel, soy leal y eso es lo más importante. Me dijo el otro día mi amigo Luis con respecto a las diversas relaciones amorosas que mantiene. Es la única persona que conozco, hasta el momento, que lleva cuatro relaciones al mismo tiempo. Sí, cuatro, mujeres tan disímiles y distintas como no se imaginan.

Por supuesto, él está ocupado todo el tiempo: cuando no está con una está con la otra, y si ninguna de las dos está pues siempre está la tercera o la cuarta.

El poco dinero que gana se le va en cenas y comidas, y todo el tiempo está exhausto, está de más decir por qué. Yo no sé cómo hace para nunca encontrarse con las otras tres cuando está con una. Yo soy como su confesionario ambulante, me cuenta todo: cada una de las cosas que les dice y les repite a una u a otra, depende de su propia conveniencia.

¿Pero es que no te confundes? ¿En la cama, no le dices a una por el nombre de la otra, o confundes sus gustos o yo qué sé? No, me responde. Jamás.

Y bueno, yo no lo justifico, sin embargo lo entiendo. Él ha tenido toda la vida una enorme incapacidad para relacionarse de manera estable por largo tiempo con una persona y yo pienso (y se lo he dicho) que tiene un gran miedo a enamorarse de sólo una y que le rompan el corazón. Y mi teoría es que prefiere tener sexo sin compromiso porque así le es más cómodo.

Él engaña a su manera y para él eso no está mal. Para él ser leal es amar a todas y a ninguna. Es repartirse entre varias y al final no tener realmente lo que busca en nadie, por miedo. Ése es el caso muy particular de él.

Y puede haber hombres que lo hagan por otros motivos.

Con las mujeres es distinto. Mi amiga Karla, por ejemplo, alguna vez le fue infiel a su novio y entonces a ella más le valía no haber nacido. Su novio contrató un servicio de detectives y al final se dio cuenta de que en efecto, ella no sólo lo engañaba, sino que lo hacía con su mejor amigo.

Está de más decir que aquello casi termina en tragedia melodramática digna de la peor telenovela mexicana.

Y a ella, al parecer (ésa es mi teoría. Karlita, no te enojes) le quedó un trauma porque desde entonces no ha querido establecer una relación con nadie. Ella sí considera que además de ser infiel fue desleal y creo que ella misma nunca se lo perdonó y se lo reprochó todo el tiempo.

Dos casos distintos de una misma moneda. No sé, a mi no me pregunten si se trata de un asunto de género, o de circunstancias y anécdotas que pueden aplicar para ambos. Lo que sí es real es que a todos nos interesa en mayor o menor grado la fidelidad. Y casi que no sabemos que existe hasta que llega su contraria: la infidelidad.

Se dice que las mujeres engañamos mejor que los hombres y que ellos son más obvios cuando de ocultar una relación clandestina se trata. No sé. Conozco historias que podría decir que son de amor verdadero de amantes de hombres casados con veinte años de relación.

No pueden dejarse, él no puede dejar a la esposa, la esposa se da cuenta pero no lo dice, la amante es amiga de la esposa y casi que hacen un trío formidable.

La verdad, con la pena -y soy la última que se da golpes de pecho- pero no soy muy partidaria de esos enredos: prefiero una cosa o la otra pero nunca las dos con la misma intensidad ni al mismo tiempo.

Tampoco niego que durante mi vida he estado en ambas situaciones: he sido la amante y he tenido amantes, sólo por sexo o con amor, pero al final se vuelve una historia insostenible y siempre claudico.

Mi primera vez como amante de un hombre casado fue cuando yo era realmente muy joven. Él me doblaba la edad y yo no lo amaba, pero lo usaba para aprender de sexo, para vivir tardes enteras realmente eróticas con él besando mi piel y descubriendo mi cuerpo estrecho de entonces dándome grandes dosis de placer.

Íbamos a un motel en las afueras de la ciudad porque él tenía mil años sin ir a uno luego de una vida entera de infeliz matrimonio, o en su estudio (era un pintor).

Y sí, fue una experiencia linda, erótica e inolvidable, pero jamás quise saber nada de su mujer ni de sus hijos. La relación clandestina duró muy poco hasta que me enamoré verdaderamente de alguien, y entonces lo dejé.

Y hoy, aunque no me crean, enamorada, apasionada y llena de un sexo vital, puedo ser la mujer más fiel del planeta. No tengo ojos para nadie más, no me gusta nadie y le hago el fuchi a todo ser masculino sobre la faz de la tierra si mi corazón late por un guapo bomboncito.

Creo que si le eres infiel a alguien, no tiene caso seguir allí. Es el momento de irte. Algo imposible de pegar se ha roto, aunque intentes pegarlo mil y una veces. Yo creo que es mejor tener relaciones cortas y leales que una larga llena de infidelidades.

Al final, creo que todo se reduce al sexo. Creo que no se siente infiel aquella persona que siente deseo por alguien más, si es que no ha consumado el acto sexual.

Puede ser desleal pero no saberse infiel. Al final, creo yo, la fidelidad se reduce al sexo puro y duro. Quien ya huele a leña de otro hogar, mejor que se quede prendiendo la fogata en ese nuevo espacio.

Cada cual puede tener sus razones: monotonía, nuevas sensaciones, aburrimiento, falta de respeto, falta de amor, maltrato físico o sicológico, objetivos distintos, entre miles más.

Cada historia será muy respetable y me gustaría saber sus anécdotas de infidelidad, de uno y otro lado, sus finales felices o dramáticos.

Todos tenemos una historia, estoy segura, escondida por ahí en el baúl más oscuro o luminoso de nuestros recuerdos.

fuente/metronoticias.com.mx/

Administrador in General on Octubre 30 2009 » comments are closed

Poliamoría: amar a varios a la vez

No son polígamos, tampoco promiscuos, ni siquiera infieles. Son polienamorados, también conocidos como polis, un fenómeno que, aunque todavía muy minoritario, parece ganar adeptos. ¿Quiénes son polienamorados? Pondremos un caso: Juan está casado con Lola y tienen dos hijos en común. Juan quiere a Lola y vive con ella, y a la vez mantiene una relación desde hace tres años con Carmen. Por supuesto Lola lo sabe y además conoce a Carmen e incluso han cenado alguna vez todos juntos. Lola, por su parte, también sale con Eduardo, un compañero de trabajo, que también conoce a Juan y a Carmen. Y a veces han salido todos de copas.

Más allá del lío que esto parece, los polienamorados son personas que mantienen a la vez varias relaciones amorosas y estables con el consentimiento de todas las partes. Debe quedar claro que no hay engaño, por lo tanto no hay infidelidad. Consideran que aunque formen una nueva pareja pueden seguir con la anterior. Para un poli el amor no es exclusivo hacia una persona, sino que es un espacio donde caben más de dos.

Hay quien puede pensar que esto es promiscuidad y que lo que se busca es el sexo a toda costa o que el polienamoramiento tiene que ver con la poligamia. No. Tampoco es sinónimo de intercambio de parejas. Va mucho más allá. Este fenómeno, que empezó a darse a conocer en los años noventa, defiende que los individuos polienamorados se enamoran de las personas con todas las consecuencias y por lo tanto mantienen relaciones estables. No defienden el sexo por el sexo, ni un rollo de una noche. Los polis no rompen con sus ex parejas porque las aman y quieren seguir con ellas. Y a la vez suman nuevas conquistas. Compaginan presente y pasado sin engaños.

Maria Carmen Ramajo, psicóloga especializada en parejas del centro clínico ISEP, asegura que por su consulta pasan muchas más infidelidades que relaciones poliamorosas, “entre otras cosas porque cuando uno acude en busca de ayuda es porque considera que existe un problema y los polienamorados no viven esa relación múltiple como tal”. En su opinión, lo que más abunda son personas que tienen una relación sólida y que, simultáneamente, tienen aventuras temporales con el consentimiento de su pareja. “Para poder soportar esto has de tener mucha confianza y tener una gran estabilidad emocional, y aceptar que esas personas que buscan otras relaciones necesitan de la novedad”. Son personas muy seguras que tienen muy claro que las relaciones esporádicas con otra persona son sólo una diversión. Por su experiencia asegura que un pequeño porcentaje acepta, pero “son muchas las personas que sufren a escondidas y que aceptan esas condiciones para no perder a su pareja”. “Pero yo creo -prosigue Ramajo- que por algún lado acaba saliendo la insatisfacción personal”.

Para Norbert Bilbeny, catedrático de Ética, se trata de relaciones muy complicadas, minoritarias y bastante inverosímiles. “Lo veo como un fenómeno positivo pero bastante irreal”, dice. El motivo que argumenta es que las personas que se involucran en poliamores deben estar muy preparadas psicológicamente, “pero no por los celos, sino por cómo gestionan la libertad, la valoración del amor y el respeto hacia el otro”. Y eso por no hablar de las agendas de todos los miembros de la relación. Si a veces es difícil compaginar las actividades o encuentros de una pareja, cómo debe ser gestionar un fin de semana con tres, cuatro o cinco personas… “Este tipo de relación abierta lleva a una cierta inestabilidad”, dice Bilbeny.

Seguramente más de uno se estará preguntando cómo se organizan y con quién duermen los polienamorados. En la página web www.poliamoria.com se responde a esta y otras cuestiones. “Generalmente las personas involucradas deciden su manera de llegar a acuerdos, y de ahí surge la organización de su vida sexual. Algunos se juntan todos en días específicos, o individualmente se alternan, o se dividen los días de la semana, o lo dejan al azar, y para algunos es irrelevante pues aunque se aman no mantienen relaciones sexuales. Algunos viven en una misma casa, otros en casas separadas o sólo se juntan para viajar”, asegura la web.

Uno de los escollos que deben salvar los polienamorados son los celos. Evidentemente los polis no son celosos, porque una relación así no la podrían aguantar. Entienden que los celos son un modo de dominio sobre la pareja. Ellos parten de la libertad recíproca.

El esquema que acostumbran a reproducir estos individuos es el siguiente: existe una relación primaria – que sería el marido o la mujer- y luego vienen los amores secundarios, terciarios… Bilbeny detalla que son personas con un planteamiento intelectual y emocional diferente al de la mayoría. La psicológa Ramajo esboza un perfil: “Me atrevería a decir que son personas que buscan continuamente ese estado de enamoramiento que tiene fecha de caducidad. Digamos que son personas que quieren notar siempre el gusanillo en el estómago. Tienen un concepto de amor diferente al resto porque confunden el amor con la continua atracción, buscando siempre la novedad. Por eso cuando ya no lo tienen lo buscan. No saben afrontar nuevas realidades como la rutina, los hijos, etcétera”.

El poliamor pone sobre la mesa una cuestión: nos han enseñado a amar a una sola persona y puede que sea así para la mayoría pero no es un dogma. A la pregunta de si es posible enamorarse de dos personas a la vez (y no estar loco, como dice el bolero), la psicóloga Ramajo dice que, a su entender, no se puede estar enamorado de dos personas simultáneamente pero sí quererlas. “El enamoramiento es un estado que se da un tiempo determinado con una persona”, dice.

El catedrático de Teología José María Castillo asegura que antropológicamente y socialmente no existe un modelo uniforme de relación estable entre personas. En su opinión, ha habido un cambio cultural rápido y profundo que ha llevado a la aparición de este fenómeno que puede acabar creando un núcleo familiar diferente a los que conocemos hasta ahora. “Ante el poliamor nos podemos preguntar si no estará surgiendo un nuevo modelo de relación”, reflexiona. De todas formas, Castillo muestra serias dudas de que este nuevo modelo se popularice. “El ser humano simboliza en la persona que le atrae elementos totalizantes; si eso se dispersa entre varias personas puede conllevar inestabilidad, promiscuidad…”, detalla. El principal problema que ve es con la llegada de los hijos. “El niño debe tener muy claro quiénes son sus padres y no sé si este nuevo núcleo familiar garantiza la estabilidad del menor”. Pone como ejemplo la poligamia -uno/a con varias/os-, “un modelo estable consagrado desde hace siglos”. En el caso del poliamor es todos con todos y eso, considera, puede desorientar al hijo.

En este punto Bilbeny tercia que no tiene por qué relacionarse poliamor con familia. “No está escrito en ningún sitio que polienamoramiento tenga que ver con familia o viceversa”, explica. Y coincide con Castillo en el tema de los hijos: “Si los polienamorados acaban convirtiéndose en familia con hijos, se corre el riesgo de no poder garantizar una estabilidad al niño”. Todo esto el tiempo lo dirá. Y según palabras de Bilbeny: “Si se demuestra que estas relaciones son un éxito y se pueden criar hijos con valores y una buena educación, acabarán siendo un buen ejemplo de libertad, amor y respeto”.

La palabra polyamory fue creada por la poeta Morning Glory Zell en los años noventa. Ese término definía a los que aman a varios a la vez. El poliamor se popularizó en 1997 con el libro La puta ética de Dossier Easton y Catherine A. List, considerada la biblia de los seguidores de esta tendencia.

FORMAS DE POLIAMORÍA

Polifidelidad Múltiples: relaciones románticas se interrelacionan y el contacto sexual se restringe a los miembros específicos del grupo.

Relaciones jerárquicas: Distingue entre relación primaria, secundaria e incluso terciaria.

Poligamia (poliginia y poliandria): Donde una persona se casa con varios esposos (poliandria) o varias esposas (poliginia), y entre ellas pueden o no estar casadas o mantener relaciones.

Relación grupal: Considera que todos los miembros están igualmente asociados unos entre otros.

Redes de relaciones conexas: Donde una persona puede tener varias relaciones en diversos grados de importancia con varias personas.

Relaciones mono-poliamorosas: Uno de los integrantes es monógamo pero acepta que el otro mantenga relaciones externas.

Arreglos geométricos: Se describe por el número de personas involucradas y su relación de conexión. Por ejemplo, trío,terna y cuadra,tanto como en geometrías V, N y W, donde el vértice llamado pivote,corresponde al individuo que tiene dos conexiones.

Tribu: Relaciones de amistad, amor y sexualidad que obedecen a redes complejas entre sus miembros, pero manteniendo entre todos una identidad y cuidado común.

por Elena Castells/lavanguardia

Administrador in General on Octubre 21 2009 » comments are closed

La fantasía de un trío sexual

Esta semana un lector planteó esta posibilidad con su pareja, pero dice: “Tenemos miedo de hacerlo”. Una mujer lamenta que su marido no sea más apasionado y siguen las dudas sobre eyaculación precoz.

“Necesito que me informe y oriente sobre mis dudas. Yo me siento una mujer con muchos deseos sexuales, creo que estoy en una de las mejores etapas sexuales de mi vida, pero en muchas ocasiones siento la necesidad de que mi marido sea más apasionado, eso no implica que no le apetezca hacer el amor, pero yo quiero otra cosa, y debido a esta situación no me apetece tener relaciones sexuales y es un problema para mi pareja.
¿Qué puedo tomar o hacer para que yo cambie ante esta situación? No quiero seguir así y necesito también disfrutar de estos lindos momentos.”
Alejandra, 41 años

Estimada Alejandra:
Fíjese en qué situación se encuentran ambos entrampados. Usted y su marido disfrutan de la sexualidad, tienen deseos e interés, pero no tienen ganas de tener relaciones. Usted pregunta qué puede tomar, le sugiero que tome la iniciativa y hablen de esto que está pasando, establezcan acuerdos partiendo de este acuerdo básico: a ninguno de los dos le gusta cómo están las cosas y los dos quieren cambiarlas. Esta es una buena base para empezar a descubrirse otra vez. Es probable que haya escuchado decir alguna vez que el sexo es recreativo, es cierto en el sentido del disfrutar y de la alegría. Pero también es re-creativo en el sentido de que la pareja y cada uno puede volver a crearse en cada relación y cada relación ser nueva. Tome esa iniciativa y chárlenlo, o en todo caso haga que él lea esta respuesta y écheme la culpa a mí. Gracias por su confianza.

Swinger
“Tengo 36 años. Hace poco, nos surgió un comentario mientras teníamos sexo con mi señora, y era el tener a un tercero en la cama. Le sugerí el realizar un encuentro swinger, pero no le convence mucho. Entonces la idea, de ella, era tener a un tercer hombre, lo cual a mí me excita mucho el pensar e imaginármelo. Y yo, en contrapartida, le sugerí el tener a una mujer en la cama, a lo cual le sugerí una compañera de trabajo, ya que hay una atracción mutua. Y ahí estamos, que no sabemos qué hacer, si el meter en nuestra cama a un tercero o no, ya que es una fantasía que nos está excitando mucho, pero tenemos miedo de hacerlo, principalmente por las enfermedades que uno puede encontrar. Cabe destacar, que en los años que llevamos de casados yo me he escapado con algunas escort para satisfacer mi demanda sexual, ya que no puedo estar si no lo practico 4 o 5 veces diarias, porque me gusta demasiado”.
Javier

Estimado Javier:
Difícil pregunta para mí y difícil decisión para ustedes. Para mí es difícil responder, ya que solamente soy un médico, no soy juez, sacerdote o su padre para decirle qué está bien o mal. Pero lo que sí me atrevo a hacer es invitarlos a reflexionar un poco. Fantasías sexuales tiene todo el mundo y no está ni bien ni mal, si le agradan, le sirven o le divierten, son cosas que pasan justamente por el terreno de la imaginación. Pero lo que uno tiene que tener en claro es que cuando uno las lleva a la práctica está atravesando un límite y que siempre va a haber un antes y un después. No hay manera de borrar el pasado o volver atrás, entonces, lo que uno debe pensar antes de llevar a la práctica una fantasía es si se va a “bancar” el después. Me hace pensar el miedo que usted refiere en cuanto al contagio de enfermedades; si bien es probable, me parece que ustedes sabrían cómo prevenirlas. ¿No será ese miedo la manifestación de que por lo menos no es ahora el momento? Como le dije antes, solamente le brindo un consejo médico y una opinión. La fantasía puede tenerla cualquiera, llevarla a la práctica puede aparejar situaciones no esperadas, entonces primero hay que pensar bien. Gracias por su confianza.

Eyaculación precoz
“Tengo 24 años y quisiera saber cuál es el método más rápido y eficaz para solucionar un problema de eyaculación precoz. ¿Es normal en medio de la relación perder el deseo? Gracias. Espero respuesta pronto”.
Pablo

Estimado Pablo:
Me permito tutearte porque me has hecho reír con la búsqueda del método “más rápido”. ¿Qué paradoja, no? Justamente cuando el problema es la rapidez. Te sugiero que observes si tu problema es de eyaculación precoz realmente o son episodios. Si tenés un pareja estable, conviven, tienen una frecuencia regular de relaciones sexuales y aún así el problema persiste, es eyaculación precoz. Si no es así, hay que pensarlo un poco más hacia los episodios que son normales en cualquier hombre. En cuanto a tu segunda pregunta, interpreto que lo que perdés en medio de la relación es la erección; si éste es el caso, es normal cuando algo interrumpe la relación como por ejemplo un teléfono o un timbre que suenan. Si lo que perdés son las ganas, “la calentura” para ser más claro, ya no es tan normal y habría que revisar qué te está pasando o qué pasa en la relación. Gracias por tu consulta.

fuente/diariouno.com.ar/

Administrador in General on Octubre 16 2009 » comments are closed

La nueva temporada de Gossip Girl viene con trío sexual incluído

La serie más provocadora de la tele, Gossip Girl, tendrá en este temporada una nueva razón para decir OMG!.

Tres intergrantes de la serie irán juntos a la cama, en un trío sexual que promete ser el plato fuerte de esta picante producción.

Blake Lively, una chismosa muy a la moda

De acuerdo al sitio Entertainment Weekly (EW.com), el threesome podrá verse en el episodio que sale al aire el 9 de Noviembre. Y habrá que esperar hasta esa fecha para saber quiénes son los participantes de esta aventura sexual.

Penn Badley, Gossip BOY

Sólo se sabe que el trío tendrá sexo en una lujosa cama, casi seguro del Upper East Side.

Chace Crawford, el soltero más hot

En esta nueva temporada, la cantante y actriz Hilary Duff se sumó al cast, como una estudiante de la Universidad de New York, que tendrá una relación con Dan (Penn Badgley), el ex novio de Serena (Blake Lively).

Gossip Girl estrenó este otoño su tercera temporada y se transmite todos los lunes de 8 a 9 PM en el canal CW.

fuente/terra.com/

Administrador in General on Octubre 09 2009 » comments are closed

Trío sexual ¿ENTRAR O NO ENTRAR?

Es una de las fantasías más comunes, pero pocas veces realizable. Para tirarse a la pileta de a tres es necesario tener en cuenta las ventajas y desventajas de esta práctica despojada de egoísmo. “Si se plantea, casi seguro es porque hay posibilidades”, aseguró un sexólogo.
Dentro de las fantasías sexuales, la del trío es una de las más populares. El imaginarse con dos personas forma parte de ese deseo, que pocas veces se lleva a la realidad, porque es bueno recordar que las fantasías no son deseos muy realizables.
Depende mucho del cómo sea planteada una fantasía para que pueda convertirse en realidad. Para hacer un trío, como en toda relación, se necesita la aprobación de las personas involucradas, y si una de ellas es una pareja sentimental, el trío toma un sentido especial.
El sexólogo César Pérez García del Imesex comentó a eluniversal.com.mx: “Un trío es una fantasía diferente en hombres y mujeres, ellos normalmente fantasean con dos chicas, a menos que sea un hombre bisexual puede hacerlo con un hombre y una mujer”.
“Las mujeres lo hacen en menor medida, son más de una sola persona, pero no se descarta la idea de que sea con otra chica, ya que es algo que puede excitarlas también”, expresó García.
Para el especialista “la conjugación será de acuerdo al gusto de la persona y de acuerdo a la fantasía de quien la propone, es decir, si es el hombre, dependerá de sus deseos y de si la otra persona acepta”.
“Igual con las mujeres, si es de ella la fantasía, ya decidirán si es una mujer o un hombre quien complemente el trío y, también es cosa importante si es alguien conocido o desconocido” dijo el sexólogo.
La seguridad en el planteo es esencial. La persona que plantea la posibilidad, lo hace porque ya hay mucha comunicación. “No podés llegar con desconocidos y decir: Hola me presento, quiero un trío”, porque corrés el riesgo de que la otra persona se sorprenda y muchas veces para mal, aclara García.
Si se plantea es casi seguro que es porque hay posibilidades, tal vez ya se vivieron otras experiencias, o está latente la fantasía, además “es una práctica con una dosis alta de éxtasis, de misterio, del saber qué se siente” continuó García.
De acuerdo con el sexólogo, es una posibilidad en una relación de pareja. Lo ideal es plantearlo honestamente, es decir, aclarar el objetivo, ya sea sólo probar, experimentar, sin involucrarse emocionalmente.
Después, decidir si es un conocido o desconocido, entre los dos determinarán qué quieren que ocurra, ya dependerá de la pareja esa decisión y el actuar de igual manera incluirá a la tercera persona.
Si se hace con una persona conocida, debe ser de la confianza de las dos personas, pues sino, puede darse una situación incómoda de celos, con lo que la idea sexual del trío quedaría por la borda y desencadenaría ciertos roces.
Es una fantasía compartida, en la que tal vez uno de los integrantes de la pareja necesita de la contención del otro. Sucede a veces, que las mujeres, por sumisas aceptan el juego, aunque en el fondo preferirían no hacerlo.
Después de toda la movida de la decisión de jugar de a tres en la cama, sigue la parte de los cuidados. “Estos son muy importantes, el primero es la higiene, y el sexo seguro, sobre todo si se está en pareja, hay que darse su lugar en estos juegos sexuales”, recomendó el especialista.

Ventajas y desventajas del Ménage à trois
-Una manifestación de la comunicación y/o sinceridad de la pareja.
-Si hablan de las fantasías es una forma de expresar y comunicar deseos, ya la pareja determinará si acepta o no.
-Es una forma de vivir y ejercer la sexualidad.
-Se pueden descubrir experiencias que enriquecen la vida sexual de la pareja.
-Si no se aclara bien puede haber problemas emocionales, de salud, de celos, de envidias.
-Si no se supera puede haber discusiones o devaluaciones, o la pareja puede creer que ya no es suficiente y por ello busca un tercero.
-Puede surgir un deseo de infidelidad.
-Para una buena experiencia en un trío sexual.

fuente/diarioshow.com/

Administrador in General on Octubre 02 2009 » comments are closed

Hombres y mujeres que se toman la vida sin tanto protocolo

Uno a veces leyendo se encuentra con personas admirables, hombres y mujeres que se toman la vida sin tanto protocolo, quitándole hierro a la absurda rigidez de burócratas y membrillos.Este tipo, un campeón donde los haya trabajaba en un museo en una provincia argentina llamada Mendoza en el servicio nocturno como vigilante de seguridad civil.
Se ve que el trabajo no es el más divertido del mundo, así que el tipo se aburre y ni corto ni perezoso llama a dos “amigas” a las que hace entrar en el museo.

Nunca imaginé que se pudiese organizar un trío temático, pero este tipo y sus amigas lo bordaron.

Utilizando los trajes históricos de las fuerzas de seguridad del estado allí expuestos empiezan una juerga sexual, un despiporre histórico-festivo de agárrate y no te menees.
Sexo y risas en un templo de silencio y alcanfor, no se, creo que prefiero la versión del guarda, pero como no está en mi mano sino en un manojo de pitopáusicos pues me lo despidieron.
En vez de dedicarle un espacio al menda, van y lo echan, que total carencia de oportunidad histórica, en fin.
Lo mejor del tema, es que el tipo tuvo los santos… de fotografiarlo todo meticulosamente y después, a la mañana siguiente descargarlo en el ordenador del museo, lo dicho, el tipo es un campeón.
Así que esto lo ve un policía del turno de mañana que seguramente presa de envidia, de tiña denuncia los hechos.
El infractor es obviamente apartado del servicio y del museo, pero lo que nunca podrán olvidar es la sonrisa del tipo en la cámara mientras él y sus amigas juegan a los médicos con los trajes sacrosantos de personas sin gracia, sin humor, sin vida sexual.
Y yo desde aquí al otro lado del mar océna…
quiero celebrar que de vez en cuando exista un tipo así, que de estos también hacen falta y más de los que nos pensamos.

fuente/blogs.elcorreodigital.com/

Administrador in General on Septiembre 25 2009 » comments are closed

Adiós a los cuernos, llegó la Era del Poliamor

No son polígamos, ni religiosos, pero tienen parejas múltiples, estables o no. Creen en la “no monogamia ética” y aseguran que son más que felices.

Terisa Greenan y su novio, Matt, disfrutan de un atípico día de sol en Seattle mientras comparten una deliciosa comida en el patio de un restaurante local. Matt y Terisa están de la mano y el hijo de Matt de 6 años se acurruca entre los dos para darle un beso en la mejilla a Terisa. Su madre, Vera, mira la escena y sonríe; ella está con su novio, Larry. De repente, se larga a llover y todos se van adentro. En el proceso, se reorganizan: la mano de Matt roza la pierna de Vera. Terisa le da un beso a Larry. El chiquito, que parece no sorprenderse por la situación, abraza a su madre y empieza a comer. Terisa y Matt y Vera y Larry —junto con Scott, que también está en la cena— no son swingers propiamente dicho; no buscan sexo casual. No son polígamos como los protagonistas de la serie “Big Love”, de la cadena HBO; no son religiosos ni tienen varias esposas. Creen en la “no monogamia ética”, es decir, en establecer una relación íntima y amorosa con más de una persona, siempre con el conocimiento y consentimiento de todos los que participan en la relación. Son poliamorosos, el término específico que describe a las familias de múltiples parejas como ésta, y lo cierto es que no les interesa vivir de otra manera.

Terisa, de 41 años, es el centro de este grupo poliamoroso. Esta actriz y cineasta es elocuente, esbelta y atractiva; tiene pelo oscuro y largo hasta los hombros, piel de porcelana, y una imperiosa necesidad de ser el centro de atención. Hace doce años, empezó a salir con Scott, escritor y vendedor de discos de música clásica. Unos años después, Scott le presentó a Larry —que trabaja en Microsoft como desarrollador de software—, y la pareja no tardó en enamorarse, con el consentimiento de Scott. Hace una década que los tres viven juntos pero, además, siguen saliendo con otras personas. Hace poco, Terisa decidió sumar a Matt —londinense radicado en Seattle— al grupo. Vera, la esposa de Matt, estuvo de acuerdo; al poco tiempo, Vera empezó a salir con Larry, el esposo de Terisa. Si Scott empieza a sentirse un poco abandonado, puede llamar a la mujer con la que está saliendo en forma casual. Todos los miembros de este grupo son heterosexuales, y aseguran que nunca se acuestan con más de una persona a la vez.

La situación confundiría a cualquier monógamo. Pero es mejor que los tradicionalistas se vayan acostumbrando.

Si bien algunos investigadores están empezando a estudiar el fenómeno, los pocos que tratan el tema estiman que ya hay medio millón de familias abiertamente poliamorosas en Estados Unidos, con grupos numerosos en casi todas las ciudades más importantes del país. En el último año, libros como “Open” (“Abierta”), de la periodista Jenny Block; “Opening Up” (“Abriéndose”), de Tristan Taormino, periodista que escribe sobre el sexo; y la versión actualizada de “The Ethical Slut” (“Una puta con ética”) —que muchos consideran la biblia de las relaciones con múltiples parejas— ayudaron a difundir este concepto. Hoy en día hay blogs y podcasts sobre relaciones con múltiples parejas, reuniones y una revista poliamorosa titulada Loving More (“Amar Más”), que se publica online y cuenta con 15.000 lectores asiduos.

Algunos famosos, como la actriz Tilda Swinton y Carla Bruni, la primera dama de Francia, expresaron su apoyo a la “no monogamia”, y Greenan se convirtió en una suerte de vocera no oficial, ya que creó “Family”, una historieta virtual sobre el poliamor, que incluye algunos aspectos de su vida real. “Siempre hubo voceros acérrimos de las dificultades de la monogamia y de las relaciones con varias parejas”, señala Ken Haslam, anestesiólogo retirado y curador de la biblioteca sobre poliamor del Instituto Kinsey para la Investigación del Sexo, el género y la reproducción, con sede en la Universidad de Indiana. “Pero, ahora, con Internet, el tema se trata abiertamente”.

Algunos de los líderes de la derecha religiosa de EE. UU. condenaron públicamente el poliamor como uno de los tantos comportamientos anormales que seguramente se volverán normales si en ese país se legaliza el matrimonio homosexual a nivel federal. “Alentados por el éxito del movimiento a favor del matrimonio homosexual, los que practican este estilo de vida están saliendo a la luz”, comenta Glenn Stanton, director de estudios familiares de Focus on the Family (Enfoque En la Familia), un grupo cristiano evangélico. “Y si bien en parte pienso: ‘No creo que esto cobre mucho impulso’, otra parte de mí dice: ‘¿Ah, sí? ¡Miralos!’”.

La noción de tener relaciones con varias parejas es tan antigua como la raza humana. Pero los poliamorosos remontan el origen de su movimiento a la utópica comuna “Oneida”, fundada en 1848 en el norte de Nueva York por John Humphrey Noyes, teólogo egresado de Yale. Noyes creía en una especie de vida comunal que él esperaba que enmendase las relaciones entre hombres y mujeres; ambos géneros tenían igualdad de voz en los asuntos de gobierno de la comunidad, y se consideraba que todos los hombres estaban casados con todas las mujeres.

Pero no hasta fines de las décadas del 1960 y ‘70 que el poliamor, este movimiento de “amor libre”, se puso de moda: libros como “Open Marriage” (“Matrimonio abierto”) encabezaban las listas de bestsellers y grupos como el Club de Swingers de Estados Unidos comenzaban a experimentar con dicho concepto. El término “poliamor”, acuñado durante la década de 1990, apareció en los diccionarios Merriam-Webster y Oxford English en 2006 (aunque aún no figura en el de la Real Academia Española).

Para algunos, el poliamor es un sueño hecho realidad: para muchas parejas, es la posibilidad de condimentar las cosas y de darse un respiro de la familiaridad y el aburrimiento que condenan a tantas parejas tradicionales. Pero los humanos estamos programados para sentir celos y, aunque es posible superarlos, las parejas poliamorosas “luchan contra la Madre Naturaleza” cuando niegan esos instintos, explica la antropóloga biológica Helen Fisher, una profesora de la Universidad Rutgers que hace mucho tiempo que estudia la química del amor. Según los poliamorosos, lo que ellos hacen no es precisamente negar esos instintos biológicos sino tratar de superarlos, a través de una comunicación abierta, paciencia y honestidad.

Los poliamorosos denominan este proceso “compersión”, que significa aprender a desarrollar una sensación de gratificación personal gracias a la satisfacción emocional y sexual de la pareja, incluso si uno no es el que brinda esa satisfacción. “Lo importante es asegurarse de satisfacer las necesidades de todos, incluso las propias”, destaca Terisa. “Y no siempre es fácil, pero es parte de la diversión”.

Como mínimo, es complicado: hay que atender las necesidades de múltiples parejas, pensar qué decirles a los hijos, asegurarse de no lastimar los sentimientos de nadie. “Yo le digo ‘poliagonía’”, bromea Haslam, el investigador de Kinsey, que también es poliamoroso. “A algunos les funciona de maravilla; para otros, es un rotundo desastre”.

Algunos están casados con múltiples intereses amorosos, mientras que otros practican una suerte de matrimonio grupal e informal. Algunos tienen sexo en grupo —y muchos son bisexuales—, mientras que otros, como Greenan, mantienen una serie de relaciones heterosexuales exclusivamente de a dos. Y hay otros que no se identifican como poliamorosos pero su estilo de vida es claramente poliamorista. Terisa describe su grupo como una “tríada”, por la cantidad de integrantes, y dice que tiene una organización en forma de “ve”, donde ella es el centro (el nodo de la V) y sus dos parejas principales, Scott y Larry —que no tienen una relación íntima entre ellos—, son los brazos laterales.

Es fácil desestimar el poliamor como una especie de fantasía de estudiantes universitarios desenfrenados. Pero la verdad es que la comunidad tiene una marcada veta feminista: las mujeres jugaron un papel central en su creación, y la igualdad de género es un principio públicamente reconocido de esta práctica. La propia Terisa es una prueba concreta, ya que ella es el centro de su grupo. Terisa, Scott y Larry son poliamorosos desde la década de 1990, cuando se conocieron en San Francisco, porque eran parte del mismo grupo de teatro.

Terisa y Scott fueron los primeros en empezar a salir juntos. Los dos habían terminado una relación monógama de mucho tiempo —Terisa estuvo casada durante seis años— y sabían que querían algo diferente. Se enamoraron y, aunque estaban comprometidos, empezaron a salir con otras personas. A los dos años, Scott le presentó a Larry, un violinista de orquesta que ambos conocían. Cuando a Larry le ofrecieron el trabajo de Microsoft en Seattle, les preguntó a Terisa y a Scott si querían ir con él. “No podíamos creer que fuéramos a hacer eso”, recuerda Terisa. “Pero dijimos: ‘¡Vamos!’”.

No tardaron mucho en darse cuenta de que en Seattle había una próspera comunidad de personas que vivían igual que ellos. Había salidas, cenas mensuales y una lista de correo electrónico que ayudaba a que todos se mantuvieran en contacto. Larry incluso encontró un club para empleados de Microsoft que fueran poliamorosos, listado públicamente en el sitio web interno de la empresa.

El trío está junto desde entonces: comparten una casa con vista al lago en el vecindario Mt. Baker, en Seattle, donde tienen un huerto y tres perros. Suelen salir a caminar alrededor del lago, tomados de la mano uno con otro, y otro con otro. “Creo que si se nos diera la opción, todos elegiríamos tener algún tipo de relación abierta”, explica Scott, sentado en la glorieta de la familia, mientras contempla el Lago Washington. “A mí sencillamente me gusta la variedad”, afirma Terisa, entre risas. “¡Me aburro!”.

El trío vivió momentos emotivos. Scott atravesó un momento difícil la primera vez que escuchó que Larry le decía “amorcito” a Terisa, nueve años atrás. Larry se puso nervioso cuando Terisa empezó a tener una relación un poco más seria con un hombre fuera del grupo. En un par de ocasiones Scott tuvo que aguantarse escuchar a su novia tener relaciones con otra persona en la casa que comparten. Y hubo momentos en que todos se sintieron dejados de lado por alguna u otra razón. Pero desde un principio acordaron que no iban a tener una relación monógama, y son honestos con respecto a sus amantes. “No estamos traicionando la confianza de nadie”, dice Larry.

Por supuesto, hay algunas cosas que son personales. “Terisa no me cuenta detalles íntimos sobre ella y Matt, cosa que yo respeto”, comenta Scott. Cuando hay indicios de celos, charlan sobre lo que sienten, llegan a la raíz del problema y lo solucionan. “Es una de esas cosas que parecen muy elementales, pero creo que muchas de las personas que mantienen una relación convencional no se toman el tiempo para hablar con su pareja si no se sienten satisfechos”, reflexiona Terisa.

Larry y Terisa se casaron el año pasado —con el permiso de Scott—, en parte por razones impositivas. Larry es el dueño de la casa en la que todos viven, y Scott paga un alquiler. La planilla en la que registran los gastos de la casa es una hoja de cálculos bastante complicada. Si bien Terisa, Larry y Scott tienen un cuarto cada uno, tienen que definir quién duerme con quién. Larry ronca, así que Terisa duerme casi todas las noches con Scott, lo cual significa que ella tendrá que ocuparse de compensar ese tiempo perdido a Larry. Hace muy poco que Terisa y Larry empezaron a salir con Matt y Vera, una pareja que conocieron en Facebook. Ahora, todos los viernes, Matt y Vera van con su hijo a la casa de Terisa y su grupo, y se quedan con ellos todo el fin de semana. Matt suele dormir con Terisa, y Vera con Larry; a veces cambian, todo depende de cómo se sienten.

A todo esto, el niño tiene su propio cuarto. Y es, sin duda, la variable más delicada de la ecuación. Matt y Vera solicitaron que NEWSWEEK no usara sus apellidos —ni el nombre de su hijo— por temor a que, incluso en una ciudad liberal como Seattle, los convirtiera en un centro de atención indeseada.

Aunque Terisa no tiene hijos —ni quiere tenerlos—, adora al hijo de Matt y Vera, que le dice “tía”. Hace poco, el chico le preguntó a su papá a quién quería más: a su mamá o a Terisa. “Le dije: ‘Claro que quiero más a mamá’, porque eso es lo que necesitaba escuchar”, dice Matt. Tanto él como Vera son honestos con el chico, en la medida en que sea apropiado, dada la edad del niño. “No hacemos nada que ningún padre o madre normal de un chico de seis años no haga”, sostiene.

Por el momento, parece que funciona. El chico está contento, y hay dos personas más para ayudarlo a hacer la tarea o para llevarlo o irlo a buscar al colegio. Creen que a medida que crezca, empezará a hacer más preguntas, pero a la larga “lo que le hace bien es tener un ambiente estable”, comenta Fischer, la antropóloga.

Es cierto: es un nuevo paradigma y rompe algunas reglas. “El poliamor asusta a las personas porque sacude la visión que tienen del mundo”, señala Allena Gabosch, directora del Center for Sex Positive Culture (Centro para una Cultura Positiva sobre el Sexo), ubicado en Seattle.

Aunque tal vez esta práctica sea más natural de lo que pensamos: una respuesta a los desafíos que presenta mantener una relación monógama, cuyas falencias —en una cultura en la que el divorcio se convirtió en cosa de todos los días— son claras.

En algún momento, todos los que están en una relación tienen que lidiar con la eterna pregunta: ¿es posible que una persona satisfaga todas las necesidades de otra persona?

Los poliamoristas creen que la respuesta es obvia, y que sólo es cuestión de tiempo hasta que el mundo monógamo se dé cuenta de que hay más de una manera de vivir y amar.

“Las personas que me dan pena son las que nunca se dan cuenta de que tienen otras opciones además de las tradicionales que presenta la sociedad”, dice Scott. “Que reconozcan que hay una opción como el poliamor y que se digan: ‘Eso no es para mí’ está perfecto. Que reconozcan la opción y no se den cuenta de que pueden elegir ese estilo de vida es muy triste”.

fuente/24con.com

Administrador in General on Septiembre 16 2009 » comments are closed

Todas las noches tres

Ménage à trois es un término francés para referirse a un acuerdo en el que tres personas establecen las relaciones sexuales ocupando la misma vivienda.

En un sentido más informal la expresión sirve para denominar actividades sexuales en las que participan tres personas concretamente.

En la cama, para muchos tres no son multitud. En el saber popular se encuentra la fantasía en la que el varón se imagina a dos mujeres teniendo relaciones sexuales entre ellas. Una extensión de dicha fantasía es la del hombre teniendo sexo con dos chicas. Muchas veces la fantasía es propia de alguien a quien le gustaría ser agasajado por un par de mujeres hermosas. Bueno, después de todo fantasear es gratis, y en su justa medida puede añadir un toque extra a las relaciones sexuales y a la sexualidad de cada persona.

Otra cosa es la realidad. Aunque sean muchos los hombres que pueden desear tener un ménage à trois, no lo son tantos quienes consiguieron llevarlo a realidad. No obstante, algunas personas se sorprenderían lo que callan muchas parejas de su entorno. Es una práctica que tuvo un cierto apogeo en la década de los 60’ y que disminuyó debido en parte a las limitaciones en tiempo de otras épocas y a la amenaza del sida de las últimas tres décadas en particular.

Con respecto a lo que callan muchas personas y parejas que podemos conocer en nuestra vida cotidiana, gente de nuestro entorno, se encuentra una buena variedad de historias de experimentación sexual. Se escuchan relatos de parejas que esporádicamente invitan a alguien a participar en sus relaciones sexuales. Suele ser el varón quien toma la iniciativa y la invitada suele ser una mujer. Así, el trío lo forma él con su mujer y otra chica. Son pocas las veces en que es ella quien lo propone y cuando el invitado es otro hombre. Sin embargo, para las mujeres no es infrecuente la fantasía de ser penetradas por dos hombres a la vez.

Cuando el que propone el trío es él, la mujer puede aceptar este tipo de situaciones debido a un condicionamiento sumiso. También es cierto que hay otras que consiguen ‘condimentar’ su vida sexual por medio de tríos de vez en cuando.

Otra situación completamente distinta es la de tres personas que sostienen un romance entre sí. Como cabría esperar, los casos son menos comunes. Al principio puede parecerles como un juego, arriesgado pero inofensivo. La verdad es que pueden llegar a introducir una buena dosis de caos en la pareja. De ahí que muchos prefieren pensarlo muy bien antes de meter a una tercera persona en la relación y en la cama.

Fuente/prodiario.com.ar/

Administrador in General on Septiembre 08 2009 » comments are closed

Eric Dane realiza trío sexual en video porno

El actor Eric Dane es la nueva celebridad que se encuentra en el ojo del huracán al aparecer un video sexual donde protagoniza un trío sexual.

El actor Eric Dane, quien forma parte del elenco de la serie ‘Grey’s Anatomy’, se encuentra envuelto en un escándalo mediático al protagonizar un video sexual junto a su esposa Rebecca Gayheart y una ex reina de belleza convertida en madam de Hollywood, Kari Ann Peniche, según publica el sitio de chismes TMZ.com.

En el video, publicado por Gawker.com, la pareja se turna para filmarse al desnudo en un departamento propiedad de Kari Ann Peniche.

Según Gawker.com el clip es un extracto de un video de más de 12 minutos de duración, en donde se nota que los participantes se encuentran bajo los influjos de una sustancia prohibida.

AMENAZAN CON DEMANDAR

El representante legal de Eric Dane y Rebecca Gayheart, Marty Singer, dijo que la pareja demandará a quien se atreva publicar el video al que califica como una “grabación privada y confidencial”.

Martin Singer dice que llamó a la tercera persona involucrada en la cinta, Kari Ann Peniche, para preguntarle como se filtró la cinta. Ella respondió: “No tengo idea. No tengo nada que ver con eso”.

Según los reportes, existe una versión sin censura de la grabación. Al respecto, Singer dijo: “Por lo que he visto es una cinta de desnudos, no una cinta sexual”.

Fuente/terra.com.mx/

Administrador in General on Agosto 28 2009 » comments are closed

Falsos mitos sobre la sexualidad

La Universitat d’Estiu de Gandia desmonta la creencia de que los hombres son más activos y quelas fantasías femeninas son más románticas.

Los hombres siempre tienen ganas de practicar sexo y las mujeres, no. Este uno de los falsos mitos que intenta desmontar el taller de sexo organizado este año en la XXVI edición de la Universitat d’Estiu a Gandia.
«No es cierto que los hombres sean más sexuales que las mujeres», porque hay muchas chicas a las que les gusta practicar tanto sexo o más que a los hombres, asegura Vicent Bataller, doctor en Medicina y Cirugía, Sexólogo y profesor del taller. En cambio sí es cierta la mayor disposición del hombre hacia el sexo.
Las mujeres entienden la sexualidad como algo más emocional, ya que va ligada a la tranquilidad, delicadeza y paciencia, unas cualidades que, según muchas encuestadas en sondeos sobre sexo, no tienen numerosos hombres, algo que también puede ser un falso mito.
Durante la tercera jornada del taller, el miércoles de esta semana, el profesor Bataller recoge en papeles anónimos las fantasías sexuales de los alumnos que participan en el taller. Los vuelve a distribuir al azar y pide que se lean en voz alta ante toda la clase. Una de las fantasías sexuales de una de las participantes es practicar sexo con otra mujer y un hombre. Antes de escuchar el sueño erótico ya se percibía entre los alumnos el nerviosismo característico del inicio de las conversaciones sobre sexo pero una vez lanzados, muchos no pueden ocultar una sonora carcajada. Y es que no hay que olvidar que se está hablando del tema tabú por excelencia y la risa es, según afirma Bataller, «un mecanismo de defensa que descarga la tensión».
El juego propuesto sirve para quitar hierro al asunto y para descubrir que las mujeres tienen fantasías sexuales tradicionalmente atribuidas a los hombres como las del ‘menage a trois’. popularmente conocido como trío. Otra alumna de medicina sueña con tener un encuentro amoroso en una camilla del hospital. Se vuelven a escuchar risas.
«A mi los mitos me entran por una y me salen por otra», comentaba Héctor Climent, un alumno del taller.
Bataller introduce un tema importante como son los miedos más comunes en torno al sexo. Sobre ellos se ha hablado e inventado mucho con lo que se ha mitificado falsamente.Entre las mujeres los temores más comunes son, según comenta Bataller en su web, el miedo a la primera vez y al embarazo no deseado. En los hombres crea inseguridad el tamaño del pene y desconocer si ha proporcionado suficiente placer a su pareja.
María Martínez, otra alumna del curso, sostiene que está mal visto que una mujer hable de sexo en público, pero algunas mujeres pueden ser más lanzadas cuando hablan de sus fantasías en escritos sin firmar. La propia joven subraya que «el relato más erótico en el curso ha sido escrito por una mujer».
Bataller también insiste en que es necesario erradicar la idea de que el sexo «es algo malo, sucio, feo, sólo para casados, o sólo para hombres jóvenes, ni tampoco sólo para tener hijos».
Por este motivo, el médico coordinador del curso sostiene que hay que disfrutar del sexo «bien sea haciendo realidad las fantasías o simplemente encontrando el equilibrio con tu pareja».
También considera fundamental que la educación sexual se imparta a partir de edades tempranas «y no a los 16 años como ocurre ahora». El experto en sexología sostiene que una educación continuada erradicaría los falsos mitos de la sexualidad y más de un disgusto para los padres.
Eyaculación precoz
La reciente comercialización de un fármaco que reduce el riesgo de padecer eyaculación precoz en los hombres también merece una reflexión para Bataller. No está en contra de él pero asegura que existen formas naturales de evitarla.
Lo que sí rechaza es el preservativo femenino por aparatoso y «porque el masculino es más seguro».
En este sentido, pese a la mayor información, siguen existiendo conductas de riesgo. Según la última encuesta de la farmacéutica Bayer Schering sobre anticoncepción, más de dos millones de españolas se arriesgan a un embarazo no deseado por practicar sexo sin protección. El preservativo es el método más empleado, sin embargo la Comunitat Valenciana está a la cabeza en cuanto al mal uso de los sistemas anticonceptivos.

Fuente/lasprovincias.es/

Administrador in General on Agosto 14 2009 » comments are closed